La procesionaria del pino

Ha llegado la época en la que las procesionarias del pino bajan de los árboles y están a nivel de nuestras mascotas en los parques y en los montes. Además, con el cierzo, los pelitos de estas orugas pueden viajar y producir lesiones, aunque no haya orugas en la zona.

La toxina puede llegar a provocar necrosis de la lengua y alteraciones sistémicas e incluso la muerte por fallo orgánico.

Si contacta con los ojos puede provocar necrosis de córnea  e inflamación ocular llegando a producirse desprendimiento de retina y pérdida de visión.

¿ qué hacer si toca una procesionaria?

Lo primero LAVAR CON AGUA TEMPLADA O CALIENTE la boca o la zona cutánea de contacto, ya que calor inactiva la toxina. Si vamos a tocar nosotros la boca del animal debemos ponernos guantes para que no nos afecte a nosotros. NUNCA SE DEBE FROTAR LA ZONA, ya que provocaríamos la liberación de la toxina.

Si el contacto ha sido muy intenso o prolongado es necesario poner tratamiento. Este consiste en corticosteroides de acción rápida ( Si el paciente es un Shar-Pei, debemos evitar siempre la dexametasona y utilizar metilprednisolona) bien intramusculares o intravenosos y en antibioterapia de amplio espectro. Por ello es muy importante acudir enseguida al veterinario en caso de interacción con la oruga.

En caso de contacto con los ojos es necesario LAVARLOS ABUNDANTEMENTE CON SUERO FISIOLÓGIO y acudir al veterinario para que evalúe la presencia de restos de pelos intracorneales y pueda proceder a su extracción en caso necesario.

La recomendación es acudir siempre al veterinario si se sospecha que el animal ha estado en contacto con la oruga, debido a las graves consecuencias que puede conllevar.

 

Si tenéis cualquier consulta no dudéis en consultarnos

Centro Veterinario Husse

976249505

Cuarte de Huerva. Zaragoza